El mundo oscuro. Capítulo 4

004Mientras esperaban discutían de asuntos sin mayor importancia, Marco nunca fue del tipo conversador, pero, probablemente porque no había más nadie con quien estar, a pesar de que aun no confiaba del todo en Elpi habló con el y terminó contándole varias cosas que había compartido con muy pocas personas, o incluso solo con una. Se dio cuenta de eso y en ese momento pensó en Val, ¿cómo está? ¿es feliz? ¿piensa en el, aunque sea por un momento? Quería hablar con ella, pero no sabía como, ¿incluso si pudiera, qué le diría?.

Estaba inmerso en esos pensamientos cuando una serie de ruidos lo alertó, al parecer ya eran las 5 de la tarde porque el parque comenzó a activarse, las luces se encendieron (las primeras luces artificiales que veía en este mundo), los aparatos empezaron a funcionar y comenzó a sonar una música clásica para estos lugares, ya no parecía un sitio lúgubre, excepto porque no había absolutamente nadie allí.

Las puertas se abrieron y entraron. Había un gran pasillo con diferentes juegos a cada lado, tiovivo, carros chocones, noria, sillas voladoras, incluso una gran montaña rusa que recorría todo el lugar. Iban caminando atravesando aquel pasillo mientras observaban los juegos, estos estaban activos pero no podía entrar a ninguno de ellos, cuando se iba acercando al final, notó que había una casa de los sustos – obvio – pensó, allí es donde tendría que ir si quería continuar su camino, mayor sorpresa se llevó cuando llegó y se dio cuenta que también estaba cerrado, a pesar de que en su interior de escuchaban los gritos y las voces grabadas típicas de este tipo de juegos, miró a su izquierda y vio una casa de los espejos, esta estaba abierta, así que entró.

Al entrar se encontró con los típicos espejos distorsionados que te hacen ver mas alto, bajo, gordo, flaco, unos que te distorsionaban completamente, que mostraban imágenes dobles, siguió así hasta que llegó a un espejo que lo hacia ver menor, no un enano como en otros espejos, sino una imagen suya de cuando era niño.

– Hey Elpi ven a ver esto.

Pero Elpi no estaba allí, la verdad no recordaba que hubiese entrado con el, gritó para llamarlo, pero no obtuvo respuesta, intento salir para buscarlo pero no encontró la puerta, estaba solo y perdido.

Decidió continuar a ver si había una salida del otro lado, llegó de nuevo al espejo donde estaba el de niño pero ahora no lo veía como reflejo, el espejo mostraba escenas de su pasado, veía al pequeño Marco en su cuarto muy entretenido jugando con sus juguetes, la escena salta a la escuela donde estudió, es hora del recreo pero el esta sentado con otros niños, están en el área de castigo, pero el no está castigado, está allí por su propia decisión, en el patio de recreo los otros niños le molestan y el prefería quedarse allí sentado, donde los patrulleros mandaban y nadie podía hablar, que al final eso era lo que el esperaba. Marco recordó esa época, recuerda que lo hacían molestar por razones que hoy le parecen absurdas, pero era un niño, que podía hacer.

Siguió caminando y pasó por otro espejo, este mostraba un Marco adolescente en la secundaria, estaba en su mesa escribiendo quien sabe qué, Marco no sabía que escribía, pero por su mente pasaban varias frases, “estudia para que seas alguien en la vida”, “estudiar es tu único trabajo como niño”, y otras frases similares, esas que siempre le repetían sus padres, Marco siempre fue un buen estudiante, no el mejor, pero si uno muy bueno, siempre se esmeró en ser cada vez mejor llegando incluso a sacrificar muchos momentos en su vida, ahora se pregunta si realmente valió la pena.

Así fue pasando por diferentes espejos, uno le mostraba imágenes de su vida universitaria, otra de su vida laboral, otra de su vida social, Marco ya no quería ver esas imágenes, todas mostraban sus errores y fracasos, pero la que más le impactó fue el ultimo espejo, estaba de nuevo su imagen actual, pero en esta el no se movía, varias personas comenzaron a pasar a su lado, algunas no las recordaba y otras definitivamente si, Marco comenzó a gritarle a su reflejo que los detuviera, pero este solo se limitaba a mirarlos pasar, estaba desesperado, se puso a golpear el espejo hasta que finalmente lo rompió y apareció una puerta, Marco se apresuró a abrirla y salir corriendo de allí.

Finalmente había salido del parque de diversiones, su pulso estaba acelerado, su respiración entrecortada y estaba sollozando, se sorprendió de ver allí a Elpi muy calmado reuniendo hojas en un montículo.

– ¿Dónde estabas? Te estabas tardando. – le preguntó Elpi muy despreocupado.
– ¿Que dónde estaba? Acabo de pasar por un infierno ¿dónde estabas tú y como llegaste aquí?
– Conseguí una puerta de salida justo a la derecha de la casa de los sustos, cuando iba a avisarte estabas entrando a esa casa de los espejos y la puerta se cerró, así que decidí salir y esperar.

Marco se sintió estúpido y terminó contándole a Elpi lo que le había pasado allí dentro.

– … Y ya vez, todo eso pude habérselo evitado de haber salido por la otra puerta. – Terminó de contar Marco.
– En realidad si, pudiste haberlo evitado, pero no pasó así, así que piensa, esas imágenes que viste, ¿es lo único que has vivido?, ¿acaso no has tenido momentos buenos, aciertos y éxitos en tu vida?, tal vez solo viste fue un reflejo en tu vida pasada de como te sientes ahora, y tal vez, solo tal vez, viste esas imágenes de tu vida para que pensaras en cómo ha sido tu actitud ante las cosas que te pasan y si has cambiado algo ahora. – se terminó de preparar una cama improvisada con las hojas y terminó diciendo – por supuesto que todo esto son suposiciones, tu eres quien debe averiguar que pasó allí, ahora vamos a descansar que el camino está lejos de acabarse.

Día 9:
Cuando comencé este viaje uno de los mayores que tenía era que pudieran aparecer seres malignos que quisieran herirme o matarme, pero nada de eso ha pasado, ya Stephen King decía “los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan” y parecer ser que son esos los que me toca enfrentar, esos monstruos que hasta ahora han gobernado en mi ser, son el enemigo a vencer, ahora lo tengo claro.

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